miércoles, 13 de septiembre de 2017

Tiempo de cambios

Hola familia:

Hace, ni más ni menos, dos años que no escribo en el blog. Entre una cosa, y otra lo he ido dejando. Pero hoy es el día de volver a empezar. 

He hecho un nuevo plan, que se llama 21 días, y entre muchas de las cosas, que quiero hacer, se encuentra dedicar un ratito, diario, al blog. 

En todo este tiempo han ocurrido muchas cosas, que están haciéndome  crecer, como persona, y conocer cosas de mí, que realmente me sorprenden. 




Por un lado, me encuentro con que no sé aceptar las criticas. Ya me lo habían comentado, pero se hizo muy evidente, el día que se me ocurrió subir un post, a Facebook, hablando sobre el tema del idioma. El comentario, recibió casi 600 respuestas. Entre ellas, había respuestas buenas, normales, regulares y muy malas. Mi estomago empezaba a hacerse pequeño y se negaba a seguir leyendo. Me quede de piedra. Siempre había ido presumiendo por ahí, que sabía aceptar las criticas, pero en este simple ejemplo me di cuenta de que estaba muy equivocada. El mundo de la crítica,había que mejorarlo. Y en ello estoy.


Por otro lado, he decidido dar el paso de irme a vivir en pareja. Desde que tengo uso de razón, creo yo, siempre quise tener un novio, irme a vivir con el y hacer cosas propias de las parejas. He dado con ranas, con sapos y con todo lo demás. Al final, me llego mi apuesto caballero. Y claro, de nuevo, daba por hecho que tenía las mejores herramientas para sacar adelante una relación. Pero bueno... que equivocada estaba. 

No había relacionado que el tener un novio, no quiere decir tener un hijo. Cada cosa, a su momento. Tampoco había caído en que por axfisiar a una persona, no te va a querer más, al revés, lo espantas. Así pensando, también relacione que una relación de pareja no se basa en estar pegado al otro 24 horas, esperando besos y abrazos, a cada instante... Pero bueno... ¿en qué mundo estoy viviendo?

Pues en el mundo de la novela romántica. Toda mi vida he sido muy aficionada a la lectura de príncipes azules, mariposas en el estómago y toda esa mierda, que creo que me ha sentado mal. No estoy criticando a las fantásticas escritoras, pero si a la manera de educarme, en el amor. 
He llegado al mundo real, al de la convivencia y estoy completamente perdida. Con esto no quiere decir que lo haga todo mal, ni que el otro lo haga todo bien, pero sí que los puntos basicos he olvidado aprenderlos.

Por ello, he decidido empezar. Creo que la buena voluntad es importante, y tengo las herramientas necesarias para ello y también buenos consejeros, aparte de mí misma. No hablo de cambiar mi personalidad, ni ser otra que no quiero ser. No, para nada. Hablo de mejorar. Tengo ganas de aprender a aceptar criticas, a poder vivir una relación sana y a dedicar tiempo a hacer cosas por y para mí.

Soy muy dada a proponerme objetivos y a no cumplirlos. Por ello, con mi plan de 21 días, quiero empezar a demostrarme, a mí misma, que si puedo, que solo tengo que trabajar la constancia. A partir de ahí... todo vendrá solo. 

Quiero terminar el artículo de hoy, con una canción de Alejandro Sanz, que me encanta y que tiene un poquito de mí. Cada vez me siento menos Lola, pero siempre me sentiré identificada.