martes, 20 de mayo de 2014



CAMINO A LA FELICIDAD

Hoy escribo un post muy especial. Quiero compartir con vosotros algo que me ocurrió hace 730 días, o lo que es lo mismo, hace dos años. Antes de que esto ocurriera, tuvieron que pasar diez meses para que le viera las orejas al lobo. Vivía con mis tíos, a los que amo, pero eso no era suficiente. Estuve dando bandazos, de un sitio a otro, intentando encontrar un trabajo, disimulando que me hacia ilusión, la vida que llevaba, y que era feliz. Pero señores, esas cosas no se pueden disimular. Uno acaba harto de llevar una careta todo el día y de hacer como que no pasa nada, cuando realmente está pasando. 


Cuando me encontraba más perdida que nunca, apareció ella, mi Ángel de la Guarda, la persona que me ayudaría a superar el bache y a animarme a salir del atasco donde andaba metida. Ella es Cynthia, una conocida que se convirtió en amiga en cuestión de meses. Y gracias a ella llegue a Exeter. Un sitio que a ella le ponía de los nervios, y que a mí me puso en el camino de la felicidad.

Exeter, capital del condado de Devon, está situada en la parte oeste de Inglaterra. No es una ciudad grande, pero tampoco pequeña. Con 115.000 habitantes ha llegado a convertirse en la segunda ciudad más segura de Inglaterra.

Dejando a un lado la geografía que no se me da muy bien, quiero deciros lo que me ha cambiado la vida esta ciudad. Llegue aquí perdida, tal y como estaba en España. Mis inicios fueron duros y mi amiga se marcho a las semanas de yo llegar. Así que podéis imaginar mi situación: 600 libras, sin curro y pagando una habitación, que me costaba 135 libras a la semana… Mirándolo así estaba en la autentica ruina… Pero supongo que esos son los comienzos de todo el que llega a un país nuevo y con un presupuesto bajo, en el que por supuesto no se habla tu mismo idioma y si no eres una persona sociable, que menos mal que no era mi caso, te cuesta el triple sobrevivir.

No voy a contaros detalladamente todo lo que me ha pasado, porque no acabaría nunca. En el plano profesional he pasado por restaurantes, sitios de comida rápida y todo lo referente a la limpieza. Esto me ha dado para sobrevivir e incluso para ahorrar un poco, que no mucho. Después de tanto tiempo, al fin me ha llegado mi oportunidad. Estoy trabajando como cajera en Zara y este trabajo me ha dado una satisfacción enorme. Me siento completa, me ha llegado mi recompensa y eso hace que mi felicidad se multiplique. Nunca olvidando que yo he estudiado periodismo y que algún día conseguiré mis objetivos, pero ahora es un momento complicado, como todos sabéis.

En el plano social he formado una familia. Tengo un grupo de amigos que me quieren, y yo a ellos, y que están ahí tanto para lo bueno como para lo malo. Se hace duro vivir fuera y el tener esta base es muy importante. Me considero una persona muy afortunada, porque tengo a mi lado gente increíblemente buena. También he conocido gente no tan buena, pero que también me han enseñado a saber valorar el preciado valor de la amistad y a saber que no todo el mundo merece ser mi amigo.

Y en el plano personal creo que me he convertido en mejor persona. Obviamente no soy una santa, pero me veo que he crecido y he aprendido muchísimas cosas que me han hecho ser quien soy en este momento. Estando aquí también he superado el miedo. Este miedo me consumía y me hacia tener pánico a quedarme sola en casa o simplemente a andar por la calle, a altas horas. Eso también está superado. Es un placer estar sola en casa sin tener miedo. Es una autentica maravilla sentirme segura cuando voy paseando y no tener que ir mirando para atrás cada cinco metros. 




En cuanto a lo sentimental no me ha llegado el correcto, pero he conocido a muchas ranas, todas inglesas, a las que estoy muy agradecida. Ellos me han enseñado a recuperar mi dignidad, poco a poco y a darme cuenta que uno no puede ir mendigando amor. Ahora me valoro, me quiero, me gusto a mi misma y eso es lo básico para asentar las bases de la felicidad. Sin ir más lejos el otro día fui a un festival y me ofrecieron la posibilidad de escribir de que me sentía orgullosa, y os lo escribiré tal y como lo puse: I love myself and now i know who i am. Proud myself. Para los despistados, con la segunda lengua oficial, significa que me quiero a mi misma y que ahora se quién soy. Estoy orgullosa de mi misma. Qué maravilla, ¿no?



Por eso quiero bendecir estos dos años y dar gracias a mi Ángel de la Guarda, Cynthia, a esta ciudad por haberme hecho quien soy, a todas las personas a las que he conocido que me han hecho sentirme plena y por supuesto a mí misma. No sé cómo me imagino mi vida, en otros dos años, pero os puedo asegurar que el sitio donde este será porque me completa, como persona y me hace feliz.  Camino a la felicidad a pasos agigantados.

sábado, 3 de mayo de 2014

Feliz dia de la madre



FELIZ DIA DE LA MADRE

Bastante tiempo sin escribir porque mis días han sido un no parar. De no tener trabajo, he pasado a tener tres y estoy casi todo el día fuera. Pero en un día tan importante, como el de mañana, no quería dejar de escribir este post.

No os puedo decir como he vivido el día de la madre, años atrás, porque sinceramente no me acuerdo y eso me fastidia. Pilar, mi madre, falleció hace casi ochos, así que ya podéis imaginaros. Estos días han pasado a ser fechas sin sabor y sin ningún tipo de ilusión. Me enfado conmigo misma por no haber sabido aprovecharla cuando la tenía en vida, porque somos tan ingenuos que nos creemos que los humanos son eternos. Quizás, el escribir este post me alivia a pensar que nunca es tarde para intentar demostrar el amor al prójimo, en este caso a mi madre.

Me da corte deciros esto pero es que me está costando, la misma vida, escribir este post. No estoy a la altura, no me salen las palabras, no creo que ninguna palabra, que yo pueda escribir, sea suficiente para una mujer tan luchadora y maravillosa como fue ella. Es difícil que a mí no me salgan las palabras, pero en este caso es así, creo que desde el día que mi madre se marcho, me hice un poquito más débil. Pero se lo merece y las palabras me van a salir, lo prometo. A ello voy. 

Han pasado los años y no hay un solo día que no me acuerde de ella. Tengo una foto, en mi habitación, que os muestro a continuación, a la que miro cada día y le hablo. No sé si ella me puede escuchar o no, porque no sé que hay después de la muerte, pero yo sé que me ayuda, me da fuerzas y me hace venirme arriba cuando estoy abajo. 

Por eso, en este día tan especial, quiero decirte que fuiste un ejemplo de entereza, fortaleza, lucha y amor. Fueron muchos años de lucha por vivir tu vida, pasando de los demás, y cuando decidiste coger las riendas, contando conmigo, la vida se te fue, en cuestión de segundos. Eso es lo que me duele, lo que  hace que el corazón se me rompa. Habías decidido quedarte a mi lado y empezar, tú y yo, una vida juntas, fuera de problemas y sin malos ratos. Todo estaba listo, las cosas claras y el once de mayo de 2007 no hubo tiempo para seguir soñando, porque a las cinco de la mañana tu corazón no pudo más.

Con el paso del tiempo y la madurez, supongo, me he dado cuenta que no te aproveche tanto como te merecías y que no pase el tiempo suficiente a tu lado. Pero supongo que, en la vida, eso siempre es así, cuando no tienes algo lo quieres y cuando lo tienes no lo aprovechas. Pues justo eso me ha pasado contigo.


Mi regalo para hoy es decirte que si la vida me diera otra oportunidad, a tu lado, te prometo que te daría todos los besos que no te di, te diría  mil veces lo mucho que te quiero, y te daría esos abrazos que tan nerviosa te ponían, ¿te acuerdas? Me decías: “Niña suéltame que me ahogas”. Pues aunque te ahogara te daría  millones de abrazos, mama. Aunque no te lo creas me están saliendo unas lagrimas, recordando esos momentos. Hacia tanto, ni siquiera logro recordarlo, que no me salían las lagrimas… que me cuesta dejarlas caer.

Ya me voy a despedir deseando que nunca me abandones, que te sigas apareciendo en mis sueños y sintiéndote tan orgullosa de mi, que se que lo estas. Todos estos pequeños logros son, en parte, gracias a ti. Fuiste una mujer de bandera, que me dio unos momentos maravillosos y quiero que sepas que volvería a vivir siete vidas mas si supiera que ibas a estar a mi lado. Feliz día de la madre, mi querida Pilar. Te quiero





Psd: Mi ordenador, última generación, no me permite subir la foto, así que aquí dejo una cervecita con una tapita, que a mi madre le encantaba. Y una canción de su adorado Julio Iglesias.