sábado, 11 de enero de 2014

A veces duele



A VECES DUELE

Muchas gracias por todas las visitas que recibo, que últimamente son muchas. Os deseo un muy feliz 2014 y que las cosas vayan a mejor,  o se queden como están, pero nunca a peor. Y ya sabéis, para atrás ni para coger impulso. Hoy voy a escribir sobre los inmigrantes, es decir sobre mí y todos los españoles que andamos buscándonos la vida fuera de nuestro país, porque nos han echado de allí.  

En mi caso diré que me echaron pero, que yo también tenía deseaba irme. Necesitaba un cambio radical.  No tenía esa típica familia de madre, padre y hermanos, todos felices y contentos en la misma casa…. Pero eso son otros temas. La cosa es que me quería pirar, así lo hice, y doy gracias cada día por este cambio. Soy una mujer plena y feliz. Tengo salud, trabajo, dinero suficiente para sobrevivir, más confianza en mí misma y una gran familia, que me hace pasar momentos más buenos que malos. Pero la distancia a veces duele.

 Dejando a un lado mi felicidad aquí, tengo corazón y como tal echo de menos a los míos. Tengo unos tíos maravillosos, con los que vivo cuando estoy allí, que quieras o no, se van haciendo mayores. Tengo una hermana ideal que pronto, digo yo, me hará tía; una gran familia (tíos, primos y hermano) con la que me encantaría vivir muchos momentos; una prima, ella sabe quién es, que me sube el ánimo en medio segundo; una familia postiza (ellos saben quienes son) que se echa de menos;  unas amigas maravillosas, que de hecho una de ellas me hará pronto tita. Y que queréis que os diga, no me gustaría perderme ni un momento al lado de ellos. Esta es la razón por la que a veces me da por mirar ofertas de empleo y echarme la manta a la cabeza y volver, aunque sea por un tiempo, porque el tiempo que pierda ahora, sin ellos, no lo podre recuperar. El tiempo pasa y no perdona. Tanto es así que en mi última visita, a Andalucía, fui directa del aeropuerto al cementerio porque Curro, que fue como el abuelo que nunca tuve, falleció el día antes de que yo llegara.

Por todas esas razones he pensado dejar a un lado mi egoísmo y volver por un tiempo. Pero la pregunta es, ¿Cómo voy a volver? No he encontrado ni una oferta que sea decente para poder liarme la manta a la cabeza y lanzarme de vuelta. No es que aquí tenga un trabajo que sea una maravilla, pero mejor que todo lo que he encontrado por allí, que es nada. Algunos diréis, pues chica ahorra y te tomas un tiempo sabático. Pues no, no puedo. Soy una persona que no puede parar quieta y necesito trabajo, sentirme útil. Y os puedo asegurar que pase 10 meses, en España, antes de venir a Exeter, echando CV día si y día también y no me salió absolutamente nada. Así están las cosas. Y sinceramente no voy a volver a pasar lo mismo. 

Así que por eso escribo este post, para recordarle a todos los que les competa, el asunto, que ya está bien, que la vida es corta, que el tiempo no espera y que la gente tiene sentimientos. A veces duele, vayan enterándose y lo peor es que no podemos hacer nada, ante el dolor,  solo esperar a que cuatro sin vergüenzas decidan arreglar la que tienen liada… ¿A que están esperando? ¿A la Revolución? Si tengo que seguir viviendo fuera que sea porque yo lo decida pero no porque ustedes me lo impongan. Porque no sois quien para quitarme el derecho a disfrutar  de ellos, de mi gente. 

Psd: Por cierto, en unas horas estaré cogiendo un avión para ir a ver a los míos, a esos que no veo hace tanto tiempo. Me da problemas para subir fotos... lo intento en las proximas semanas.. Hoy quiero mandar el mayor de mis besos y de mis abrazos, a mi madre. Justo hoy ha hecho 7 años y ocho meses que ya no se encuentra  a mi lado. Mami, sabes que siempre te tengo presente. Te quiero