lunes, 30 de diciembre de 2013



¿Adónde vamos a llegar?

Ya sé que no voy a descubrir América, escribiendo este post, pero no puedo dejar de dar mi opinión sobre algo tan grave, como es la nueva Ley del Aborto. Cuando vi que se había aprobado, lo tuve que leer dos veces más. No me lo podía creer y menos después de todas las cagadas que el gobierno está teniendo. Si les faltaba poquito para terminar de calentar al personal ya lo han conseguido y con creces.

 He tenido dos casos cercanos, de aborto, y os puedo asegurar que no es algo de buen gusto, pero cuando las circunstancias lo requieren hay que recurrir a ello. El primero fue por una malformación. Una chica con unos 24 años y con esa papeleta… el médico, por supuesto, le dio la opción de tenerlo, pero también le dijo lo que supondría. Evidentemente, cercana a los cinco meses, tuvo que deshacerse del bebe. Fue durísimo para ella, su marido y toda la gente de su alrededor, pero no quedaba otra. El otro caso fue hace unos dos meses. Una buena amiga se quedo embarazada, por un desliz, y tampoco quería tenerlo. No tenia pareja, 22 años y pocos recursos para sacar adelante a ese bebe. No defiendo este fallo, por parte de ella y la ‘pareja’, pero lo respeto. A cualquiera le puede ocurrir. Yo misma la acompañe para la intervención y creedme, fue uno de los días más duros de mi estancia en Inglaterra. No os podéis imaginar la de mujeres, la mayoría entradas en edad, que estaban allí para abortar… Me dolió en el alma, yo que siempre estoy con el tema de que quiero ser madre. Me ofendí y estuve cabreada, durante unos días, con todas esas mujeres. Pero con el paso del tiempo reflexione y me di cuenta que no somos nadie para juzgar. Cada una de las que había allí tenía motivos, por lo que me comento mi amiga, más que suficientes para no seguir con la crianza del feto.

Y ahora me encuentro con esto. ¿Quién eres tú, Gallardón, para decidir si una mujer debe tener un hijo o no? Nosotras seremos consecuentes con nuestros actos, pero decidiremos cuando es el momento en el que queremos ser madres. ¿Tú crees que es momento de tener un hijo con la que está cayendo en España? ¿Por qué tenemos que fastidiarle la vida a un ser diminuto, en el caso de que venga con malformaciones? No solo es un sufrimiento para su familia, sino para él o ella. No somos nadie para joderle la vida al prójimo, bastante tenemos con vosotros, y por lo tanto no es de justicia traer al mundo a un ser con malformaciones. Eso es una putada, Gallardón. Y lo que más vergüenza de todo esto, ¿sabes qué es? Que comentes en una entrevista que este ha sido el proyecto más importante de tu vida. ¿Perdona?, ¿Tu quien te crees que eres?


Y por si fuera poco, acabo de leer que te vas a pasar por el Parlamento Europeo, con todos tus santos cojones, a defender la ley de la que tú y tu colega Rajoy tan orgullosos estáis. Haga, el favor de dedicarse a cuidar a los suyos, hacer ejercicios de reflexión y dejen de seguir dando la lata.

Aquí estoy yo, María del Mar Maldonado García, con dos ovarios y un cerebro, para decidir cuándo es el momento en el que tengo que ser madre. Y hasta día de hoy no he tenido ningún aborto, pero ya le puedo asegurar que si tengo que recurrir, ojala que no, será porque no voy a permitir que el feto, MI FETO, pase a una vida peor. En cualquier caso no se preocupe  mucho por mí, ahora vivo en un país en el que los derechos de las mujeres siguen existiendo. Ahí lo llevas.  



Psd: Quiero dejar claro que estoy en contra del aborto, cuando se tiene la madurez, economía y todo lo necesario para traer a la vida a otro ser.






martes, 17 de diciembre de 2013

¿Feliz Navidad?



¿FELIZ NAVIDAD?

Quiero dar las gracias por todas las visitas que he recibido en el último mes, a raíz del post que dedique a Belén Esteban. Muchas gracias.

Hoy toca hablar de la tan sonada Navidad. No podemos seguir disimulando, las calles están llenas de luces, la gente anda como loca comprando y parece que ahora todas las familias, del mundo, son felices. ¿De qué estamos hablando? Este año mis navidades serán diferentes. Sera la primera vez que no las pasare rodeada de mi familia, pero que queréis que os diga, no tenía ninguna gana. Entre una cosa y otra siempre acabo estresada e intentando juntar a gente que no tiene ningún interés por verse. O yo misma, tengo que ver a gente que no me apetece, porque no me han aportado nada durante el año, o durante mi vida, y no quiero compartir un plato de gambas con ellos. 

Así que este año no comeré gambas, porque aquí es difícil encontrarlas, pero al menos estaré en paz. No tendré líos de ningún tipo y  celebrare la navidad a mi manera: el 24 con una intima amiga y el 31 trabajando, por la noche.  Me saltare todas las reglas, impuestas, para estas fechas: no comeré uvas; no cenare sopa de picadillo, ni gambas; no introduciré anillo, de oro, en la copa de champan; no estaré pendiente del reloj, cuando den las doce, para pedir los deseos con las uvas;  no tendré que hablarle al primo de al lado, que ha pasado de mi durante toda mi estancia fuera; no tendré que preocuparme de si alguien tiene sitio para cenar, o no; no tengo que calentarme la cabeza en comprar regalos;  nada de ver el famoso árbol de navidad, que no me gusta nada; no saldré de fiesta ese día… y eso que me gusta salir, pero creo que los días claves, 24 y 31 son los días peores para pillarse una buena borrachera…. Tantas razones….


Creo que puedo decir feliz verano, feliz otoño o feliz día de la primavera. Cualquier otra fecha me hace más feliz que estas…. Es una autentica tortura. Tenemos que ser felices, por cojones; hacer sonreír al de al lado, porque así esta dicho; comprar regalos que no te apetecen, ¿Esto qué es? Me niego, no me nace, ¿Qué puedo hacer?

Así que señores, disfruten sus navidades como les apetezca, no sigan reglas, hagan lo que les dé la gana, y hagan de estas fiesta su fiesta, a su manera…Así todos seremos un poco más felices. Good luck, mate.

Ahora como despedida, os pongo una canción de navidad, porque debo decir que si algo me gustan son los villancicos ingleses, soy muy fan.